
Saulo se convierte en seguidor de Jesús
La Biblia, el libro de los Hechos, capítulo 9, versículos 1-30
Mientras tanto, Saulo, respirando aún amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al sumo sacerdote y le pidió cartas de extradición para las sinagogas de Damasco. Tenía la intención de encontrar y llevarse presos a Jerusalén a todos los que pertenecieran al Camino, fueran hombres o mujeres. En el viaje sucedió que, al acercarse a Damasco, una luz del cielo relampagueó de repente a su alrededor. Él cayó al suelo y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?». «¿Quién eres, Señor?» preguntó. «Yo soy Jesús, a quien tú persigues» contestó la voz. «Levántate y entra en la ciudad, que allí se te dirá lo que tienes que hacer».
Hubo un hombre que celebró la muerte de Esteban: Saulo, un joven fariseo que perseguía a los cristianos. No ocultó su satisfacción por saber que Esteban, una figura importante de la primera iglesia cristiana, había sido asesinado. Después de la muerte de Esteban, comenzó la cruel persecución de los creyentes y Saulo estuvo muy involucrado en ella. Él creía que servía a Dios al hacerlo.
Una vez Saulo hizo un viaje a Damasco, donde había una gran cantidad de cristianos. Saulo planeó arrestarlos y llevarlos a Jerusalén para encarcelarlos como criminales. Obtuvo un permiso escrito del sumo sacerdote para hacerlo.
Cuando ya se estaba acercando a Damasco, ocurrió algo que cambió su vida por completo. De repente, le cegó una luz resplandeciente. Saulo cayó al suelo y oyó una voz del cielo que decía:
—Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
Saulo preguntó asustado: «¿Quién eres, Señor?».
La voz respondió: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues».
Ahora Saulo temblaba de miedo y asombro ante este Jesús de quien siempre había dicho que era un falso profeta y un mentiroso. Saulo, el temible perseguidor de la iglesia de Jesucristo, ahora sabía que estaba equivocado. De repente se dio cuenta de que Jesús, el que le hablaba desde el cielo, era el Hijo de Dios; el Mesías del que habían hablado los profetas.
Jesús le dijo: «Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer».
Saulo se levantó del suelo, pero cuando abrió los ojos se dio cuenta de que no podía ver nada. Entonces la gente que estaba con él lo tomó de la mano y lo llevó a Damasco. Allí, durante tres días, estuvo ciego y no comió ni bebió nada. Todo este tiempo clamó a Dios, suplicándole que lo perdonara. Tres días después, Dios le envió a Saulo un hombre llamado Ananías. Impuso sus manos sobre Saulo, y le rogó a Dios que le devolviera la vista. Cuando recobró la vista, Saulo se bautizó y se unió a la Iglesia cristiana.
Preguntas para conversar
4 preguntas¿Por qué fue Saulo a Damasco? ¿Qué planes tenía?
¿Quién aprobó su plan?
¿Qué detuvo a Saulo cerca de Damasco?
¿De qué se dio cuenta Saulo después de quedarse ciego por el camino?