
Jesús resucita al hijo de una viuda
La Biblia, el Evangelio de Lucas, capítulo 7, versículos 11-16
Cuando [Jesús] ya se acercaba a las puertas del pueblo, vio que sacaban de allí a un muerto, hijo único de madre viuda. La acompañaba un grupo grande de la población. Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo: —No llores. Entonces se acercó y tocó el féretro... y Jesús dijo: —Joven, ¡te ordeno que te levantes! El que había estado muerto se incorporó y comenzó a hablar; luego Jesús se lo entregó a su madre.
Jesús se dirigió a otra ciudad de Galilea llamada Naín. Lo seguía mucha gente. Cuando se acercaron a la puerta de la ciudad, todos vieron una procesión fúnebre que salía de la ciudad en dirección a ellos. Los que llevaban el féretro transportaban al difunto, y detrás de ellos caminaba una mujer desconsolada. Mucha gente de la ciudad la acompañaba para expresarle sus condolencias. La mujer era viuda y el muerto era su único hijo.
Cuando Jesús vio lo desgraciada e infeliz que estaba la mujer, se compadeció de ella y le dijo:
—¡No llores!
La procesión se detuvo y Jesús se acercó al féretro, lo tocó y dijo al muerto,
—Joven, te digo, ¡levántate!
El muerto se sentó y empezó a hablar. ¡Había occurido un milagro! Jesús devolvió el hijo a su madre. Por un momento, todos se quedaron en silencio y en gran temor, pero luego exclamaron encantados hablando todos a la vez: «¡Ha aparecido entre nosotros un gran profeta! ¡Dios ha visitado a Su pueblo!».
El pueblo adoró al Dios de Israel y lo alabó. La noticia del milagro se difundió rápidamente por toda Judea.
Preguntas para conversar
3 preguntas¿A qué ciudad llegó Jesús?
¿A quién vio Jesús junto a la puerta de la ciudad?
¿Qué sucedió en Naín? ¿Cómo reaccionó la gente ante el milagro?