
La primera purificación del Templo
La Biblia, el Evangelio de Juan, capítulo 2, versículos 13-17
Cuando se aproximaba la Pascua de los judíos, Jesús subió a Jerusalén. Y en el templo halló a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y también a otros que, instalados en sus mesas, cambiaban dinero. Entonces, haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos del templo, juntamente con sus ovejas y sus bueyes; regó por el suelo las monedas de los que cambiaban dinero y derribó sus mesas. A los que vendían las palomas les dijo: «... ¡No conviertan la casa de mi Padre en un mercado!».
Jesús, junto con Sus discípulos, hermanos y María, fue a Capernaúm y se quedó allí. Capernaúm era uno de los pequeños puertos del mar de Galilea. Después de unos días en Capernaúm, Jesús llegó a Jerusalén porque era casi la hora de la Pascua judía.
La gente se amontonaba en los patios del templo. En el templo, no sólo había gente que venía a orar y a traer ofrendas durante la fiesta, sino también venía gente a vender y a comprar.
El Señor Jesús se indignó contra todos los comerciantes, los que cambiaban dinero, y los que se aprovechaban de la gente que acudía a la fiesta. La zona del templo se había convertido en un mercado. La gente no tenía ningún respeto por la casa de Dios.
El Señor recogió unas cuerdas del suelo, hizo con ellas un látigo y, agitándolo, echó a los mercaderes del templo junto con sus ovejas y bueyes. A los que vendían palomas les dijo:
—¡No hagan de la casa de mi Padre una casa de mercado!
Los comerciantes se alejaron del templo sin cuestionar nada. Los que cambiaban el dinero cedieron ante la autoridad del Señor. Jesús volcó las mesas con monedas y éstas se esparcieron por los patios del templo. La gente se sorprendió al ver lo que hacía Jesús, pero no se atrevieron a detenerlo.
Preguntas para conversar
2 preguntas¿Qué vio Jesús en el templo?
¿Qué hizo Jesús? ¿Qué les dijo a los comerciantes?