
Jesús es bautizado
La Biblia, el Evangelio de Lucas, capítulo 3, versículos 1-18, 21-22
Un día en que todos acudían a Juan para que los bautizara, Jesús fue bautizado también. Y mientras oraba, se abrió el cielo y el Espíritu Santo bajó sobre él en forma de paloma. Entonces se oyó una voz que desde el cielo decía: «Tú eres mi Hijo amado; estoy muy complacido contigo».
El nacimiento de Juan, el hijo de Zacarías y Elisabet, también fue anunciado por el ángel Gabriel. Juan estaba destinado por Dios para un ministerio especial. Para entonces ya era adulto y vivía en el desierto de Judea.
En el desierto, nada podía distraerle de sus reflexiones espirituales. Juan quería vivir en el silencio y meditar en Dios.
—Ve al Valle del Jordán y predica allí—le dijo la voz de Dios a Juan.
El Señor también le dijo lo que tenía que predicar.
Juan obedeció a Dios y subió al lugar que Dios le había mostrado. Habló con la gente que vivía en las aldeas del Valle del Jordán:
—¡Arrepiéntanse! ¡Cambien de vida! ¡El reino de Dios está cerca! Prepárense, porque ya está aquí. No pueden quedarse como están.
Al principio, la gente consideraba extrañas sus palabras. Algunos se reían de Juan, a otros les irritaba lo que decía. Pero algunos se dieron cuenta de que predicaba la palabra de Dios.
—¡Bautícense!—Juan llamaba repetidamente a la gente—. Yo los bautizo a ustedes al sumergirlos en las aguas del Jordán. Esto es una señal. No se trata solamente de lavarse la suciedad, sino de decirle al mundo que abandonan su antiguo estilo de vida. El bautismo debe convertirse para ustedes en el comienzo de una nueva vida.
Muchas personas se bautizaron. Les decían a sus amigos que a partir de ese momento querían empezar una vida totalmente nueva. Los que les escuchaban sentían curiosidad y querían conocer ellos mismos a Juan. Algunas personas le preguntaron a él:
—¡Escucha! ¿Qué derecho tienes de bautizar a las personas e insistirles en cambiar su manera de vivir? ¿Eres tú el Hijo de Dios del que nos habían hablado los profetas?
—No—respondió Juan—. Yo no soy aquel de quien hablas. Aunque hay una profecía sobre mí. Hace mucho tiempo, el profeta Isaías dijo: «Una voz proclama: “Preparen en el desierto un camino para el SEÑOR". Esta parte se trata de mí. Yo los bautizo con agua, pero Él que viene los bautizará con el Espíritu Santo».
Mientras predicaba, Juan se fijó en un hombre que caminaba hacia la orilla del río. Juan se detuvo y lo observó entre la multitud. La gente miró hacia donde Juan miraba, y vio a un hombre que se les acercaba. Se apartaron para darle paso. Entonces Juan exclamó:
—¡Miren: aquí está el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!
—¿De qué está hablando?—se preguntaba la gente desconcertada—.
—¿El Cordero de Dios? ¿Qué significa eso?
—¿Quién es este hombre?
Juan, hablando en voz alta, atrajo de nuevo la atención de las personas:
—Él es el que viene después de mí. Él es mucho más importante en el reino de Dios que yo. Tan importante, que yo no soy digno de desatar la correa de sus sandalias. Hoy se ha cumplido la profecía. ¡Él es de quien les he estado hablando!—dijo Juan, mientras señalaba a Jesús que se le acercaba lentamente.
Jesús se acercó un poco más a Juan y le dijo:
—He venido para que me bautices.
—¿Yo? ¿Bautizarte?—Juan estaba genuinamente sorprendido—. ¡Yo necesito ser bautizado por ti!
—Esto debe ocurrir, Juan — dijo Jesús —. Dios quiere esto.
Ambos se metieron al río. Juan puso la mano sobre la cabeza de Jesús y lo sumergió en el agua tal y como lo había hecho con muchos otros antes que con Jesús. Pero entonces sucedió algo extraordinario: cuando Jesús salió del agua, el Espíritu Santo descendió del cielo sobre Él en forma de paloma. Y todos oyeron una voz que decía:
—¡Tú eres mi Hijo amado; estoy muy complacido contigo!
Juan hizo lo que se le había ordenado hacer. Les había dicho a las personas que vendría el Salvador. Y aquí estaba: ¡Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios! Pero eso no significó que todos los judíos creyeron en el Señor de inmediato. Sólo unos pocos lo aceptaron como su Maestro.
Preguntas para conversar
3 preguntas¿Dónde vivió Juan durante mucho tiempo?
¿Quién le dijo a Juan que bautizara a las personas? ¿Quién puede «lavar» los pecados de las personas?
¿Qué dijo Dios Padre desde el cielo después de que Jesús fue bautizado?